lunes, 9 de septiembre de 2013

Superamigos

-¿Quién es mejor? ¿Supermán o Batmán?
-No sé.
-Yo prefiero a Batman por que es una criatura de la oscuridad y es humano y el Super ps es de otro planeta...
-Ps sí...(bostezo)
-Porque Supermán tiene super poderes, pero es como que muy bueno y educado, hasta tímido si quieres, en cambio Batman es agresivo, misterioso... Yo creo porque trae un dolor muy profundo... Desde niño... ¿No?
-¿Qué? ¡ah! Ps ni idea...
-Pero tú, ¿Cuál prefieres?
-Mmm... ps...
-No me digas que prefieres al hombre araña...
-¿Qué?
-Que si preferirías al hombre araña...
-ps igual...
-Pero...
-Oye... ¿Para esto me hablas a las tres de la mañana?
-Es que tu eres mi único amigo y me dijiste que te hablara si me sentía solo...
-Eh... Creo que prefiero a Supermán...

martes, 9 de julio de 2013

El combate

  Me acabo de fumar un churro, no debería quemar antes del combate pero necesito poner algo a mi vacío, mi General confía en mí, soy el mejor del escuadrón de fusileros, él sabe que no lo defraudaré, que tengo un par de huevotes, eso es lo que se necesita para matar, nada más, claro el entrenamiento ayuda, pero si no tienes huevos estás jodido...
Abordo del vehículo de mi General nos dirigimos hacia el desierto de los leones, ya está cerca la cabaña del General Godínez que es quien lanzó el reto a mi General Rivero, la casa es amplia con un enorme jardín con muchos pavorreales, ridículos pajarracos, sólo necesitan estar bellos para conseguir hembras, no pelean como los leones para poder coger, sólo son bellos... En un gran salón apartado de la cabaña se ha armado un ring a nivel del piso, muchos rasos y cadetes se encargan de llevar tragos y bocadillos a las mesas de los jefes militares, sus mujeres y sus invitados, un sargento con la cara jodida por la metralla o quizá po el acné es quien hará de referee, algo innecesario si tomamos en cuenta que en esta pelea no hay reglas, el General Rivero se levanta y aplaude cuando llega al ring mi contrincante, el capitán Serrano de la Marina, un pinche negro veracruzano con cara de gorila, grande el hijo de la chingada, una hermosa bestia musculosa, si no fuera mi contrincante me lo cogía…
Suelto mis mejores golpes a la jeta, tengo punch , siempre lo he tenido, sé que no debo darle un segundo de ventaja, lo pateo en los huevos y el puto ni en cuenta, entonces es cuando me conecta en la nariz y empiezo a sangrar, me cierra un ojo de un putazo, upper a la quijada y todo se desconecta…
Estoy sobre un catre de un hospital de campaña instalado en el jardín, un médico habla con una enfermera : “habrá que llevarlo al hospital militar, el negro le fracturó dos costillas, la nariz, dos dedos, le separó la oreja izquierda, pelea como un perro el hijo de la gran puta, no paró hasta que creyó que estaba muerto…”
No siento mi cuerpo, creo que es mejor, el General perderá la confianza en mí, seré la burla del escuadrón… De todos modos tendrá que pagarme los veinte mil, era lo acordado por pelear, lo doble si ganaba… Con eso me alcanzará para invitar a Rocío a Puerto Vallarta, la muy puta tiene que ver dinero para aflojar… Quisiera ser un puto pavorreal…

martes, 11 de junio de 2013

Las manos

(Para Anahí Avelar) 
Aquella máquina cortadora con la capacidad de rebanar cientos de pliegos de papel de un sólo tajo, era manejada por Federico quién llevaba 22 años en la fábrica, su trabajo era rutinario, predecible, automático, como un matrimonio aburrido. Federico volteó a ver el reloj de pared , ya casi era la hora de salida, aunque estaba cansado no tenía una urgencia real de irse, en casa llegaría a escenificar el mismo ritual en que desahogaba su melancolía: simular ver televisión, mientras su vista se dirigiría al techo recordando la cara y el cuerpo de alguna mujer de su pasado, todas eran parte del pasado, recrearía cada detalle mientras se masturbaba lentamente... La cuchilla cayó, fulminante, cortándole ambas manos.
Los médicos intentaron reimplantar las manos de Federico, sin éxito, regresó a casa una semana después, ahí estaba Federico, ahora estaba más sólo que nunca...

lunes, 18 de marzo de 2013

Las psitácidas son una familia de aves del orden de los psitaciformes



Julio hizo una maleta, tomó la jaula de Ruperto y huyó de Méjico para olvidar a Sandra, la muy maldita perra… Caminaba por la rambla en Barcelona, pensando en comprar una cuerda y colgarse de la regadera, cuando vió el anuncio : “curso de manejo de psitácidos”, por la doctora Montserrat Puig, empezaba en 30 minutos en la calle Provenza 219, justo por donde estaba su hotel, ahí tomó la jaula de Ruperto, que iba cubierta con una tela opaca, dijo en voz baja: ” ojalá y te puedan ayudar amigo, porque si no, te pondré a dormir antes de colgarme… me da tristeza verte así…” Pagó la cuota de inscripción y tomó asiento en el pequeño auditorio donde había a lo mucho diez personas, la mayoría eran estudiantes de veterinaria y una ancianita antipática; Escucharon por cuatro horas las indicaciones de la doctora Puig sobre alimentación, cuidados y demás tópicos. Al final, después que todos plantearan sus dudas, Julio se aproximó a la doctora Puig y dijo: ¿Doctora que puede hacer por mi amigo?, retiró la tela que cubría la jaula y todos pudieron ver toda la desgracia y tristeza encarnada en un lorito desplumado y desmadrado, que gritó: ¡Sandra, hija de puta!, ¿Porqué te fuiste?

Nirvana

Siempre deseé una patineta, bueno no sólo la patineta sino ir en ella deslizándome sobre el asfalto, rompiendo el viento con la mirada relajada, imaginando nuevos trucos, ir patinando a ver a mi novia, una novia que también patinara e ir juntos a las rampas, besarnos mientras rodáramos uno al lado del otro, rodar y rodar sin pensar en el mañana, sin pensar en pasado mañana, sin pensar, sólo rodar y buscar la iluminación del alma hasta alcanzar el nirvana,luego simplemente morir, desaparecer sin más, sin haber conocido nada más, un recorrido corto y pleno... Siempre tuve ese sueño ¿Porqué nunca me atreví a relizarlo?

el escritor

Escarbé y escarbé y no estaba por ninguna parte, ¿Dónde había enterrado a mamá?, el jardín no es grande, su cuerpo no podía haberse descompuesto y desintegrado tan pronto, no puedo entenderlo, no me importaría dejarlo ahí bajo las bugambilias, pero había vendido la casa y el comprador me había comentado su interés en construir sobre el jardín, así que sería cuestión de tiempo para que apareciera el esqueleto de la vieja y la policía haría preguntas, eso no debía pasar, sacaría los restos, los tiraría al canal del desagüe, vendería la casa y me largaría lejos con Laura, mi bella Laura… No quería matar a mi madre, pero eso de prohibirme  traer a mi novia a casa, era puro egoismo de la vieja podrida, de todos modos  yo ya había decidido: Laura vendría vivir conmigo, con mi madre o sin ella, así que una noche tomé una almohada y la puse sobre el rostro de mi madre, no se resistió, soltó su último suspiro suavemente, como rezando, ya no sufriría más, y yo tampoco, esa misma noche cavé la zanja y sepulté los restos, el cáncer y la artritis la habían secado como una nuez vacía, no pesaba nada…

“¡Julio, hijo, deja esa cochina computadora y ayúdame a regar las flores!”, “ ¿Sigues con esa idea de ser escritor? hijo para eso se nace, búscate un trabajo, búscate otra mujer , no es bueno que estés toda la tarde en ese aparato, ¿Así cuándo tendré nietos? ¡Ese carácter tan feo que tienes! Laurita era buena chica, ¿Para qué la dejaste ir?” “Mamá déjame en paz, ya te dije que no sirvo para el matrimonio, ¿Quieres que pode el pasto, y riegue las bugambilias?” “Si hijo, trae las tijeras…”

bullying

   Julito estaba en el infierno, no estaba sorprendido, sabía que eso era lo que pasaría una vez que matara a aquellos niños y se suicidara, no tenía miedo del diablo sino de encontrarse de nuevo a los niños que lo golpeaban y humillaban en la iglesia, durante las frecuentes ausencias de su maestra de doctrina. El diablo lo recibió en una gran oficina, donde sin mayor preámbulo le preguntó: "¿Porqué mataste a todos esos niños? Se supone que eras un niño bueno." "Raúl y Paco siempre me golpeaban y se burlaban de mí, por eso llevé ese día la pistola de mi papá" "¿Y a los otros niños, porqué les disparaste? ellos no te hacían nada." "Ellos siempre veían lo que me hacían Paco y Raúl y no hacían nada...También se lo merecían", "Pues mira lo que son las cosas, ellos se fueron al cielo por morir como víctimas, y tú te quedarás aquí." " Entonces vivir aquí para siempre,no será un castigo...”