martes, 11 de junio de 2013

Las manos

(Para Anahí Avelar) 
Aquella máquina cortadora con la capacidad de rebanar cientos de pliegos de papel de un sólo tajo, era manejada por Federico quién llevaba 22 años en la fábrica, su trabajo era rutinario, predecible, automático, como un matrimonio aburrido. Federico volteó a ver el reloj de pared , ya casi era la hora de salida, aunque estaba cansado no tenía una urgencia real de irse, en casa llegaría a escenificar el mismo ritual en que desahogaba su melancolía: simular ver televisión, mientras su vista se dirigiría al techo recordando la cara y el cuerpo de alguna mujer de su pasado, todas eran parte del pasado, recrearía cada detalle mientras se masturbaba lentamente... La cuchilla cayó, fulminante, cortándole ambas manos.
Los médicos intentaron reimplantar las manos de Federico, sin éxito, regresó a casa una semana después, ahí estaba Federico, ahora estaba más sólo que nunca...

lunes, 18 de marzo de 2013

Las psitácidas son una familia de aves del orden de los psitaciformes



Julio hizo una maleta, tomó la jaula de Ruperto y huyó de Méjico para olvidar a Sandra, la muy maldita perra… Caminaba por la rambla en Barcelona, pensando en comprar una cuerda y colgarse de la regadera, cuando vió el anuncio : “curso de manejo de psitácidos”, por la doctora Montserrat Puig, empezaba en 30 minutos en la calle Provenza 219, justo por donde estaba su hotel, ahí tomó la jaula de Ruperto, que iba cubierta con una tela opaca, dijo en voz baja: ” ojalá y te puedan ayudar amigo, porque si no, te pondré a dormir antes de colgarme… me da tristeza verte así…” Pagó la cuota de inscripción y tomó asiento en el pequeño auditorio donde había a lo mucho diez personas, la mayoría eran estudiantes de veterinaria y una ancianita antipática; Escucharon por cuatro horas las indicaciones de la doctora Puig sobre alimentación, cuidados y demás tópicos. Al final, después que todos plantearan sus dudas, Julio se aproximó a la doctora Puig y dijo: ¿Doctora que puede hacer por mi amigo?, retiró la tela que cubría la jaula y todos pudieron ver toda la desgracia y tristeza encarnada en un lorito desplumado y desmadrado, que gritó: ¡Sandra, hija de puta!, ¿Porqué te fuiste?

Nirvana

Siempre deseé una patineta, bueno no sólo la patineta sino ir en ella deslizándome sobre el asfalto, rompiendo el viento con la mirada relajada, imaginando nuevos trucos, ir patinando a ver a mi novia, una novia que también patinara e ir juntos a las rampas, besarnos mientras rodáramos uno al lado del otro, rodar y rodar sin pensar en el mañana, sin pensar en pasado mañana, sin pensar, sólo rodar y buscar la iluminación del alma hasta alcanzar el nirvana,luego simplemente morir, desaparecer sin más, sin haber conocido nada más, un recorrido corto y pleno... Siempre tuve ese sueño ¿Porqué nunca me atreví a relizarlo?

el escritor

Escarbé y escarbé y no estaba por ninguna parte, ¿Dónde había enterrado a mamá?, el jardín no es grande, su cuerpo no podía haberse descompuesto y desintegrado tan pronto, no puedo entenderlo, no me importaría dejarlo ahí bajo las bugambilias, pero había vendido la casa y el comprador me había comentado su interés en construir sobre el jardín, así que sería cuestión de tiempo para que apareciera el esqueleto de la vieja y la policía haría preguntas, eso no debía pasar, sacaría los restos, los tiraría al canal del desagüe, vendería la casa y me largaría lejos con Laura, mi bella Laura… No quería matar a mi madre, pero eso de prohibirme  traer a mi novia a casa, era puro egoismo de la vieja podrida, de todos modos  yo ya había decidido: Laura vendría vivir conmigo, con mi madre o sin ella, así que una noche tomé una almohada y la puse sobre el rostro de mi madre, no se resistió, soltó su último suspiro suavemente, como rezando, ya no sufriría más, y yo tampoco, esa misma noche cavé la zanja y sepulté los restos, el cáncer y la artritis la habían secado como una nuez vacía, no pesaba nada…

“¡Julio, hijo, deja esa cochina computadora y ayúdame a regar las flores!”, “ ¿Sigues con esa idea de ser escritor? hijo para eso se nace, búscate un trabajo, búscate otra mujer , no es bueno que estés toda la tarde en ese aparato, ¿Así cuándo tendré nietos? ¡Ese carácter tan feo que tienes! Laurita era buena chica, ¿Para qué la dejaste ir?” “Mamá déjame en paz, ya te dije que no sirvo para el matrimonio, ¿Quieres que pode el pasto, y riegue las bugambilias?” “Si hijo, trae las tijeras…”

bullying

   Julito estaba en el infierno, no estaba sorprendido, sabía que eso era lo que pasaría una vez que matara a aquellos niños y se suicidara, no tenía miedo del diablo sino de encontrarse de nuevo a los niños que lo golpeaban y humillaban en la iglesia, durante las frecuentes ausencias de su maestra de doctrina. El diablo lo recibió en una gran oficina, donde sin mayor preámbulo le preguntó: "¿Porqué mataste a todos esos niños? Se supone que eras un niño bueno." "Raúl y Paco siempre me golpeaban y se burlaban de mí, por eso llevé ese día la pistola de mi papá" "¿Y a los otros niños, porqué les disparaste? ellos no te hacían nada." "Ellos siempre veían lo que me hacían Paco y Raúl y no hacían nada...También se lo merecían", "Pues mira lo que son las cosas, ellos se fueron al cielo por morir como víctimas, y tú te quedarás aquí." " Entonces vivir aquí para siempre,no será un castigo...”

lunes, 26 de noviembre de 2012

Como alma que lleva el diablo

  Julio huyó de la ciudad de Méjico sin razón alguna, después de meses de vagar por todo el país, detuvo la marcha: consiguió trabajo en un taller mecánico en la ciudad de Tijuana, llamado Martinez motors, se le hacía un nombre ridículo, pero todo ahí era ridículo:tacos con tortilla de harina con carne reseca y con salsas insípidas, museos esféricos, gringos drogados con sombrero de mariachi tomándose fotos junto a un burrito pintado como cebra... Un dia salió de la oficina el señor Martinez padre, que siempre estaba encerrado . El viejo Martinez parecía un brujo con apariencia de vagabundo o viceversa, impresionaba verlo, sucio, pero no como un mecánico con las acostumbradas manchas de aceite o grasa en el overol, sino que llevaba manchas de liquidos indefinibles y chiclosos, no olía a aceite o gasolina, apestaba a mil diablos... "Julio", decía el viejo: "algún día sabrás lo que es tocar un motor, eso no se lo he enseñado ni a mis hijos, pero tu si podrás... lo sé", Julio pensaba que el viejo estaba algo loco, asi que no le daba importancia. Habían pasado tres meses y Julio había aprendido algo de mecánica, pero sólo trabajitos sencillos: frenos, afinaciones,el cambio de algún sensor... A veces lo mandaban por algúna compra absurda y lo alejaban del lugar, Julio se retiraba sin hacer preguntas, aunque había había visto cosas raras en el taller que no alcanzaba a comprender, vió sangre bajo los motores, pelos como de gato o perro regados en los asientos, cera de velas moradas y negras sobre los motores, extraños libros en lenguas extrañas junto a los manuales de servicio... Un día, cuando se bañaba para irse a casa, el viejo tocó a la puerta del baño, "Julio, ya se fueron mis hijos te enseñaré cómo tocar un motor", Julio se vistió rapidamente sin enjuagarse y salió, el viejo tenía una lámpara sobre el cofre abierto de un Mustang 67 "ven hijo, ven a ver el carburador de dos gargantas que le puse..." Cuando julio se acercó para ver el carburador de cerca, recibió un golpe seco en la nuca que le desconectó las luces...Cuando despertó se desangraba sobre el motor, atado de manos y tobillos y suspendido de una cadena, el viejo le decia: "necesito sangre joven para este carro, asi es como los toco, parece una broma hijo, pero creeme, a veces basta con la sangre de un perro o un gato bravo, para tocar un motor, pero creo que tu sangre junto con la gasolina por las venas de este motor, harán de esta máquina una bestia, no es brujería hijo, es sólo magia..." Julio se sacudió como pez fuera del agua y sin saber cómo se soltó de la cadena, se golpeó en el cofre pero sólo sacó un rasguño en el hombro, pateó al viejo en el estómago por lo que se fue de cara sobre el suelo, inconciente..."Maldito viejo ahora verá lo que es tocar un motor", lo levantó y colgó tal como había estado él minutos antes y dejó desangrar al viejo sobre el carburador de dos gargantas, las que bebieron ávidas la sangre del vejete...Julio abrió el portón del taller, encendió el mustang y salió como alma que lleva el diablo, desapareciendo para siempre de ahí... Esa es la historia que la gente cuenta cuando alguien les pregunta por Julio, ese fantasma que corre por los caminos solitarios de los pueblos abandonados y  carreteras clausuradas, en las frías y apestosas noches de Tijuana, huyendo de la maldita razón ...

La venganza

Raúl se enteró que el simio había salido del bote, tras cumplir su condena de siete años por robo con arma de fuego, la última vez que lo había visto, poco antes que lo encerraran, el simio le había dado una buena madriza, cuando le reclamó por haberle bajado a su vieja, humillándolo frente a todo el barrio, en ese entonces Raúl y el simio eran unos mocosos de 18 años, Raúl ni metió las manos, pues no sabía pelear, pero ahora piensa cobrársela al pinche simio, aunque de seguro trajo un chingo de mañas del reclu, pero Raúl no es pendejo, ahora él llevará ventaja, lo sorprenderá en casa de la mamá del simio, donde le dijeron que se aloja , lleva un tubo de acero por si acaso, se dirige hacia el número 15 de las casitas del campamento de Cartolandia, agujero perdido en la mugre de la mugre de Iztapalapa, Raúl suda frío, la casita ni puerta tiene, nomás una cortinita gris y brillosa de mugre, respira hondo y empuña el tubo con fuerza, jala la cortinita y grita “¡ahora si puto, ya valió verga!”, el simio voltea sin sorpresa y continua bañando a su madre en una gran tina donde la obesa anciana con artritis se enjuaga en agua jabonosa, la levanta y le dice a Raúl, “pásame la toalla del sillón”, Raúl confundido tira el tubo y le acerca la toalla, El simio carga a su madre envuelta en la toalla y la acuesta en su cama, la viste, la peina y aplica crema en brazos y cara, Raúl observa todo callado, el simio habla sin voltear, tal como si hablara consigo mismo: “pinche Raulito ya estás güevudo como para que me vengas a armar panchos, ya hasta se me había olvidado de aquella madrina que te metí, me pasé de lanza, pero te la merecías, por pinche guaguarón y farol, la Licha ni te quería , eras un pinche mamón, pero estábamos chavos... ya dale vuelta a la hoja, no manches…ahora que si tú crees que rompiéndome el hocico, vas a estar a mano, pues chido güey, suelta el putazo, pero yo ya no pelearé, siete años en cana fueron suficientes y no voy a volver al tambo por una pendejada tuya, tengo que estar libre pa´ocuparme de mi jefa, asi que suelta el primer putazo o ábrete a la verga…” Raúl, no supo que decir o hacer, en silencio salió con la mirada baja, recogió la cortina que había tirado y la puso en su lugar, camina hacia la calle, donde el día estába soleado, la luz se le metía por los ojos como dardos luminosos, asi que mejor los cerró y se sentó en la banqueta recargado en un árbol, pensó para sus adentros: “el simio se hizo hombre por allá,en el bote y yo … y yo… en las mismas, ¿qué pedo conmigo?”