La tarde del domingo era idéntica a la del domingo anterior y a todos los domingos que Julio recordaba, no sabía qué hacer, pero estaba seguro que no pasaría el dia tumbado en el sillón, asi que fue al mercado de la Lagunilla a dar una vuelta, los fierros y cachivaches viejos le reconfortaban, los últimos años había vivido sólo y le parecía que la soledad era el estado perfecto del ser humano, vivir en sociedad fue útil como estrategia de sobrevivencia hace miles de años, pero desde que los hombres dejaron de cazar mamuts, el convivir en grupo era innecesario. Por todo lo anterior era ilógico que Julio planeara compartir su tiempo y espacio con otro ser, pero algo lo hizo cambiar de parecer, no sé, tal vez pensó que sería la compañia adecuada y no le quitaría mucho tiempo, lo acompañaria sin sofocarlo y llenaría los espacios huecos de su jaula de soledad. Me la llevaré a casa, se dijo, asi que pagó 250 pesos y la compró, se la puso en el hombro, el animal hizo un gesto de desagrado o de gusto o de apatía, bueno, es díficil saberlo, es que las iguanas no son muy expresivas...
martes, 23 de octubre de 2012
El viaje
Todo había sido cómodo y simple por años, Mario era un fotógrafo de bodas que viajaba cada semana a hacer su trabajo por todo el país, se había casado desde hacía veinte años con la mujer que amaba, tenían un perro y un loro que no paraba de repetir el himno nacional, cuando venía de regreso de sus viajes de trabajo, se detenía a cada momento para admirar y hacer unas fotos de los inmensos y espectaculares paisajes de mares, valles, sierras y montañas, era como un vicio, sacaba la cámara y no paraba, quería atrapar al mundo en miles de clicks . Al llegar a casa cansado y lleno de imágenes, su mujer lo llenaba de besos, su perro ladraba y agitaba la cola y el loro cantaba ajeno a todo: “… un soldado en cada hijo te dio”, era cómico, todo era cómodo y fácil.
Hace dos meses ella le mostró el documento del hospital, donde le diagnosticaban un cáncer incurable y le daban poco tiempo de vida, le proponían algunos paliativos, y eso era todo. Ella le dijo a su esposo: sigamos con nuestras vidas como siempre, no quiero morir en un puto hospital, no quiero que detengas tu vida, él le contestó: no linda ya no me separaré de ti, no lo haré; El loro cantó: “…mas si osare un extraño enemigo…” Decidió llevarla a un viaje, compró una camioneta más amplia y cómoda y partieron junto con el perro y el loro, se detenían cada que la inmensidad de la naturaleza les guiñaba el ojo, el quería compartir todo eso que le maravillaba fotografiar, ella quedaba impresionada por la belleza del mundo natural, se sentía feliz de ver tales maravillas, cielos de diferentes tonalidades, amaneceres tibios, nublados, cálidos, olas impresionantes, bosques y selvas, la naturaleza desbocada y total . De paso por Durango ella le pidió que parara en pleno desierto, la ayudo a bajar, la colocó en una silla y la protegió con una sombrilla, ella sonreía pese a los dolores , parecía querer abarcar todo el universo con la mirada, el poder ensordecedor del silencio los dejó pasmados, ella entonces tomó la mano de él y soltó la vida en un suspiro, él acarició la mano lánguida y levantó una tranquila mirada al infinito, ahí se quedó un largo rato, pensando en todo y en nada, en la brevedad de la vida, en los tiempos idos, en las certezas estúpidas, en la absurda negación de la muerte día a día trabajando, planeando, soñando, tomó su cámara y la azotó contra el asfalto, se dejó caer recargado en la camioneta, el perro se echó a sus pies, el loro no dijo nada
Hace dos meses ella le mostró el documento del hospital, donde le diagnosticaban un cáncer incurable y le daban poco tiempo de vida, le proponían algunos paliativos, y eso era todo. Ella le dijo a su esposo: sigamos con nuestras vidas como siempre, no quiero morir en un puto hospital, no quiero que detengas tu vida, él le contestó: no linda ya no me separaré de ti, no lo haré; El loro cantó: “…mas si osare un extraño enemigo…” Decidió llevarla a un viaje, compró una camioneta más amplia y cómoda y partieron junto con el perro y el loro, se detenían cada que la inmensidad de la naturaleza les guiñaba el ojo, el quería compartir todo eso que le maravillaba fotografiar, ella quedaba impresionada por la belleza del mundo natural, se sentía feliz de ver tales maravillas, cielos de diferentes tonalidades, amaneceres tibios, nublados, cálidos, olas impresionantes, bosques y selvas, la naturaleza desbocada y total . De paso por Durango ella le pidió que parara en pleno desierto, la ayudo a bajar, la colocó en una silla y la protegió con una sombrilla, ella sonreía pese a los dolores , parecía querer abarcar todo el universo con la mirada, el poder ensordecedor del silencio los dejó pasmados, ella entonces tomó la mano de él y soltó la vida en un suspiro, él acarició la mano lánguida y levantó una tranquila mirada al infinito, ahí se quedó un largo rato, pensando en todo y en nada, en la brevedad de la vida, en los tiempos idos, en las certezas estúpidas, en la absurda negación de la muerte día a día trabajando, planeando, soñando, tomó su cámara y la azotó contra el asfalto, se dejó caer recargado en la camioneta, el perro se echó a sus pies, el loro no dijo nada
martes, 16 de octubre de 2012
El Rober
Rober nació en un mundo que no lo comprendía, el pobre no tenía cabida en ningún lado en las calles de la Ciudad de México donde vivía; Cada que se rascaba el culo, aparecía alguna viejita que gritaba: ¡ llamen a la policía, ese degenerado se está masturbando!, cuando le gustaba una niña de diez o doce años y quería besarla y demostrarle su sincero amor, ésta corría y lo acusaba con algun heroe de ocasión que invariablemente le rompía su madre. Cuando Rober quiso acercarse a Dios, fue echado de la catedral,sólo porque quiso lavarse las axilas y la cara en la pila bautismal , esa vez estuvo encerrado dos dias en los separos de la delegación, Rober sufría mucho y sentía que a nadie le importaba, lloraba todas las noches bajo la marquesina del cine Teresa, donde a veces dormía, ahí llegó una vez un anciano que lo ayudó a recuperar la confianza en la gente, le dijo: Hermano estás desperdiciando tu vida, ven a conocer LA VERDAD, tendrás un motivo para vivir... Ahora Rober tiene un techo, una cama, un grupo de amigos que lo acompañan, sólo tiene que trabajar una 16 horas al día armando pinzas para ropa, y rezar por las mañanas despues de dormir sólo cuatro horas, no le pagan, pero el amor a Dios lo fortalece y lo llevará al buen camino, según le dijo el hermano Pepe quien lo salvó de las calles y quién lo enseñó a bañarse diario a las cinco de la mañana con agua fria, a Rober el trabajo intensivo no lo molesta, pero aunque así fuera, no puede salir de ahí, eso se le dejó muy claro el hermano Pepe cuando llegó; A pesar de que ahora tiene el amor de Dios, extraña la comida que sacaba de los botes de basura, vagar, dormir a cualquier hora, pero sobre todo, extraña el amor de las hermosas niñas de la secundaria y el no poder conseguirlo, sí que lo hace sufrir.
miércoles, 10 de octubre de 2012
sola
El estar encerrada en casa, mientras mamá trabajaba de 6 am a 6 pm, provocaba que Sandy se sintiera triste e insegura, lo que la confortaba era planear en convertirse en "la niña de fuego", personaje de la televisión que luchaba por la justicia y lanzaba bolas de fuego desde sus puños para acabar con sus enemigos. Había intentado con un encendedor en cada mano, pero la llama no era muy espectacular que digamos, después enrolló unos periódicos a los que prendió como antorchas, pero se consumían rápido y producían mucho humo, que la ahogaba, además de chamuscar la colcha de su cama. -Mamá se pondrá muy molesta cuando vea los daños en la colcha nueva- pensó. Sandy sudaba y temblaba, todo girabe en su mente como un remolino: la maldita colcha,el fuego,mamá, el castigo, su sueños, pensaba:"¿Quién reparte los superpoderes?" "¿Porqué estoy sola?". Su mamá la castigaría, eso era seguro, sintió miedo, un miedo que era una mezcla de nausea y calor sofocante que no la dejaba respirar, mamá se pondrá como una fiera, ¿cómo escapar? ¿cómo? Después de un rato, una idea le borró todo miedo y le dio la certeza de la libertad: abrió la ventana, saltó desde el octavo piso, el fuego no era muy útil, volar en cambio, era algo que la salvaría, como a "superniña"...
Milagros
Julio llego a casa como a las cuatro am, apenas y pudo estacionar su carro de tan ebrio como venía pero se sentía feliz, traía una sonrisa tonta esculpida en el rostro,habia conocido a una chica muy joven en un bar table dance, ella lo había tratado como a un rey, se había desnudado y bailado para el, es decir, para todo el público, aunque luego sus caricias fueron exclusivas para el, ella fue tierna y agresiva, sincera y cínica, eso le agrado a julio, no había tenido en los últimos años buenas relaciones con las mujeres, siempre había o bien una relación fría y lejana o una excesiva demanda de atenciones que lo hartaba y desgastaba de parte de sus parejas : llamadas inoportunas para simplezas, visitas lejanas y aburridas a sus familias, trámites y asuntos que resolverles ... Pero con Milagros ( asi se hacia llamar la chica de esta noche de table dance, siempre era la misma, aunque fueran muchas diferentes, sólo cambiaba su edad o su cabello o su cuerpo, pero siempre eran perfectas para acompañar la soledad,antes habían sido Selene, Fabiola, Nancy, Sinaí, Berenice... ), ella decía lo que Julio quería escuchar, puras cosas divertidas y sucias, era muy cariñosa, lo besaba, hacía maravillas con sus manos y se dejaba tocar sin ningún pudor, tenía la moral de una almeja...Y sólo cobraba 120 por copa que se tomaba, ¡Era grandiosa! Ya en casa, bajo la regadera, Julio cantaba o mejor dicho gritaba algo asi como: ¡yur love is so suit babe,yur love is short and riil, like the flowers !. Esto era el amor, esto era lo mejor de sus estupidos y asquerosos 34 años, "cuando no se tiene mas, esto es el amor y no mamadas", se repetía Julio para sus adentros, con lagrimas en los ojos, lagrimas que no podrían distinguirse debido al chorro de agua de la regadera....
martes, 9 de octubre de 2012
in god we trust?
Saqué la pistola que guardaba debajo de la cama,había escuchado ruidos en el patio, eran las tres de la mañana, la calle donde vivía había sido lugar de numerosos asaltos a casa habitación. Oí como abrían la puerta principal, alguien andaba por la sala, me puse mis pantuflas y corté cartucho, bajé lentamente las escaleras, en la cocina estaba un tipo enorme de barba blanca y túnica, ojos azules , calzaba sandalias de oro, noté que llevaba una pistola al cinto, se servía placidamente un vaso de leche, intercambiamos palabras, algo mas o menos así mientras le apuntaba a la cabeza:
"Hijo,tengo una misión importante para ti"
" Si, ¿Que se le ofrece?"
"Hace siglos mandé a mi hijo a salvar las almas del mundo..."
"Ajá, Entonces tu eres Dios,¿no?"
"Así es hijo,por eso ahora busco a alguien que cumpla mis designios sobre la humanidad, tu tienes lo que necesito..."
"Pierde el tiempo, señor no me interesa, salga de mi casa..."
"Deja que te explique..."
"Largo..."
"Pero..."
"Si no se larga, disparo."
" No serías capaz,lo sé, hijo..."
(lo anterior es una copia de la declaración de Julio León, al respecto de los hechos que se investigan en el expediente 3630-11/1974, que se abrió para investigar la muerte de un desconocido de edad indeterminada, dentro del domicilio del declarante, el indiciado ahora espera sentencia por homiidio simple intencional, está internado en un hospital psiquiátrico, a petición del juez que sigue la causa)
el escarabajo
Julio recortó el párrafo anterior y lo pegó en un nuevo documento de Word, los escarabajos le recordaban su niñez, entonces le vino una idea para un cuento y empezó a teclear : “ Recolectar escarabajos verdes entre el estiércol de vaca, en los terrenos aledaños a la granja de la universidad, era muy divertido para Julito , escapaba de la escuela, o de su madre y se iba al campo, llenaba latas de refresco con “mayates”, grandes y hermosos escarabajos verde metálico, después ataba un hilo a una de las patitas traseras del bicho y lo soltaba, el mayate volaba poderosamente, haciendo circulos en el aire, zumbando, zumbando, sin poder escapar y hundirse en su mundo de mierda…” Julio se quedó viendo fijamente la pantalla, Ahora, veinte años después, sentía ser como uno de aquellos bichos, grande, poderoso, pero amarrado, claro, su mujer le soltaba un poco de cuerda para que zumbara, para que luciera su brillo, pero había tenido que renunciar a vivir, a los libros, al alcohol, a las drogas, al cine, a los amigos, al ocio fortalecedor y egoísta .
Julio pensó firmemente en abandonar a Carla, cortaría el pinche hilo, al diablo las visitas a la suegra, también eso de ir a la iglesia los domingos, y pudrirse en pareja todas las noches frente al televisor; Cortaría el hilo y volaría libre, para cumplir con su destino, para renacer , hundirse en el paraíso de la mierda del alcohol, la mariguana y las mujeres... ¿Julio, que haces?, ya va a empezar la telenovela –gritó su mujer desde el sofá-,
¡ Si, mi vida, ya voy, sólo termino este encargo y voy! , el pinche hilo... -pensó- se quitó los lentes, cerró los ojos y agachó la cabeza, derrotado.
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